viernes, 30 de diciembre de 2016

El cuervo sonríe

Te has ido como el sol se ha ido.
Esta noche me acompañarán los sueños
pero al amanecer estaré solo.
Luz vaga.
Me sentiré solo.
Abriré más la ventana.
la pequeña ventana del humilde cuarto.
¿Hay algo más allá de las frondas?
Nadie.
Estoy solo. Me siento solo.
Si ahora muriera no me lloraría nadie.
El sol ha vuelto, pero tú no.
Sin ti no hay nadie, solo cosas.
Cosas que parecen satisfechas siendo cosas.
que no piensan, que no sienten la soledad.
La luz se expande ahí fuera.
Debo salir para ver aquello que muestra la luz.
Un perro perdido que enseña los dientes.
Un perro que quiere estar solo.
Un perro maltratado que no puede amar,
que sobrevive, sin dueño ni empeño.
La gaviota vuela bajo. Quiere desayunar.
El gorrión es rápido. Se esconde en 
el ramaje espeso del árbol.
El perro se ha echado al pie.
Está llorando.

Quiero esconderme. Quiero llorar. 
Un cuervo me observa.
El sol está más alto y ha dibujado un horizonte.
¡Un horizonte! Eso es suficiente para caminar.

Las cosas y el cuarto se quedan atrás.
El perro me sigue. El cuervo sonríe.
Algo hay más allá.

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