viernes, 18 de agosto de 2017

El perro triste

Hay un perro triste en el vecindario,
Un perro que gime.
Tal vez le asusta la soledad en la noche.
Tal vez tiene hambre.
Otros perros, a lo lejos,
le contestan con ladridos desganados.
No sienten su pena.
.
El perro del vecindario vuelve a gemir.
No es capaz de ladrar bajo las nubes sombrías.
Está muy solo

La soledad del perro me conmueve.
La mía empieza a dolerme.
Hay noches en que uno no quiere estar solo,
no quiere ser un perro triste
como ese que gime y gime
porque la única cosa que le importa en el mundo:
su dueño, no está.

Ahora podría acariciar la cabeza de ese perro triste
para aliviar su desazón, para que no gimiera,
para hacerle entender que no está solo en el mundo.
Así, yo también dejaría de sentir esa inesperada soledad,
la soledad del perro.

miércoles, 16 de agosto de 2017

De la mort i l'amor

Caps borrosos d'animals desconeguts despunten per l'horitzó.
Sóc jo qui els mira o són ells els que estiren el coll per a veure'm?
Ve l'hivern cap a mi o sóc jo qui avança cap a ell?
¿Camina la vida, la meva vida, cap a la mort
o és la mort qui busca una presa en mi?
Moriré de fred o d'asfíxia?
Moriré?
I si moro, m'estimarà algú encara 
un cop mort?

Els morts no estimen.
I els moribunds ja no esperen amor.
Potser senten que no ha d'esperar res
el que res pot donar.

Ningú pot estimar a qui no estima a ningú.


Però jo que he estimat tant
i he deixat tants rastres d'amor a tants camins
potser he fet mèrits per ser estimat després de mort.
No dic recordat, només estimat.


Si sents que t'he estimat,
estima'm.


Qui estima a qui ha estimat,
s'estima ell.

I d'aquest amor neix nova vida.

domingo, 13 de agosto de 2017

Paraules de foc

A on van els transeünts? Què esperen trobar?
Per què són tants els que corren?
En les seves cares n'hi ha incertesa i esperança
a parts iguals.
Tots, potser, busquen el mateix sense saber-ho:
paraules enceses.

Molts, els que tenen mandra de caminar,
s'apinyen a les parades d'autobús.
Prenen línies diferents, però totes van al mateix lloc:
l'aiguamoll a on en la nit s'exhibeixen insectes luminescents
cridant a l'amor.

Els que no s'adormin
veuran aviat a les alades cuques de llum rebels
pujant cap al cel,
centellejant en el seu assalt a l'horitzó fosc.

Uns altres, amb els ulls tancats,
escoltaran, escoltaran,
escoltaran per si sonen paraules,
paraules enceses, paraules de foc.

D'altres, ben adormits, patiran un mal son.
Aquests hauran d'esperar una altra nit
per veure les alades cuques de llum rebels,
les que porten paraules de foc,
paraules que semblen paraules enceses d’amor.

jueves, 10 de agosto de 2017

La piedra

 

Ninguna forma es duradera.
Incluso la piedra de lava del volcán
cambia con el tiempo.

Fue lanzada por el fuego al río.
Y el río la llevó a la playa
donde el mar la mece.

 Los elementos juegan con la piedra.
Y la piedra, agradecida,
se afina, se redondea.

Fue polvo y el fuego impetuoso
la hizo piedra.
Piedra que aliada con el tiempo
volverá a ser polvo,
polvo de viento, polvo de mar,
polvo de fuego.

Con ese polvo, nosotros,
que también somos agua,
viento y fuego,
amasaremos otra piedra.



sábado, 5 de agosto de 2017

Para hacer de enemigo, no cuenten conmigo

Hay personas que sin enemigos no serían nada.
Por eso, cuando consiguen vencerles o son vencidos por ellos, necesitan crearse otros nuevos.
Sus amigos solo son aparentes. Los que necesitan enemigos para sentir que son algo en la vida, no tienen amigos verdaderos. Tienen cómplices para su búsqueda de contrarios y subsiguientes enfrentamientos.
A mi me divierte no hacerles caso. Nada les duele más.
Ignorarles es un bonito juego social que les recuerda que no son nada, nadie.
Ustedes necesitan enemigos, pero no cuenten conmigo. Tengo demasiados amigos por hacer, otros a los que atender y algo de fraternidad para gastar.

jueves, 3 de agosto de 2017

El pasado forma parte de la vida por vivir

El pasado forma parte de la vida por vivir.
Incluso los olvidos, que también me han hecho como soy, contribuyen a mi futuro.

martes, 1 de agosto de 2017

La luna siempre es discreta

Una fina lluvia nos ha acompañado hoy. 
Hemos paseado largamente los dos juntos, 
sin paraguas,
sintiendo en nuestras caras
las dulces caricias del orvallo.
Nadie ha visto nuestros besos en el gris.

Aunque esta noche, si despeja,
saldremos a que nos vea la luna.
Ella es discreta, como nosotros.


miércoles, 26 de julio de 2017

Lo mejor de los sueños es soñarlos

Los sueños me persiguen. 
Algunos quieren verse realizados
para ufanarse de ser sueños cumplidos.
Es estúpido, no obstante, 
el orgullo que padecen esos sueños.
Es estúpido, asimismo, 
el orgullo de los soñadores
que presumen de haber cumplido sueños.

Lo mejor de los sueños es soñarlos.

Yo en mi vida he cumplido algunos sueños,
es verdad, 
pero olvido prestamente esa ventura
en busca de otras cosas que soñar.

Así, cuando estás entre mis brazos
y me dices que me amas
y que eres muy feliz porque me amas,
procuro soñar en el goce de tus besos
a la vez que siento que me besas
y que eres feliz al amarme
cuando me ves feliz
al ser amado por mis fantasías.

Prefiero soñarte, pues en ese punto,
el de los besos valientes y los vientres deseados,
todo lo que no es ensueño es obsesión.

No hay mejor realidad que la soñada.
Suéñame y te soñare.
Te soñaré para que nunca nunca renuncies a soñarme.

PS.- Debo admitir que es también es agradable cumplir algunos sueños, aunque eso suponga olvidarlos, fatalmente. Ah, pero solo algunos, es decir, la mayoría.

domingo, 23 de julio de 2017

Primer poema de amor

Tenía 15 años y necesitaba enamorarme.
El afecto carnal no me bastaba.
Por ello escribí un poema esa mañana, 
mi primer poema de amor,
y por la tarde se lo di a leer.
 Después, los dos nos abrazamos y besamos
igual que dos amantes verdaderos.

Detrás de la columna del zaguán,
a cobijo de miradas ajenas,
de pie, vestidos,
su vientre amó mi vientre
y no tardamos en alcanzar el éxtasis.
Con los ojos cerrados noté como sus labios
que un instante antes apresaban a los míos,
se aflojaban.

Abrí los ojos y vi los suyos entrecerrados,
su boca relajada como una hermosa flor que se recoge al atardecer,
y sus mejillas iluminadas por una serena armonía
que yo no había visto en mujer alguna.

Las manchas del placer asomaban en mis pantalones y en su falda,
pero a ella no pareció importarle cuando salimos a la calle.
No estábamos avergonzados.
Todavía sentíamos que nos envolvían las estrellas.
Nada, nadie, podía censurar nuestra felicidad.

Un poema, 
mi primer poema de amor,
y la emoción intensa del orgasmo simultáneo, 
nos habían convertido en dueños del mundo.

Yo tenía 15 años y necesitaba enamorarme.
Ella, 16, y necesitaba sentir que enamoraba.

Estábamos hechos el uno para el otro, 
aquella tarde.



Jordi Rueda  

viernes, 21 de julio de 2017

El odio, ese alivio pasajero del fracaso

El odio es un sucedáneo del amor. Los que odian suelen ser fracasados en su acercamiento afectivo a otras personas.
No comprenden cómo ellos, que fueron tan majos y bienintencionados, no recibieron respuesta a sus afectos.
Cuando estos desengañados del amor y la amistad encuentran causas sociales o políticas que permiten el encono con hipotéticos adversarios, sienten una gran satisfacción en adscribirse a aquellas que cuadran un poco con su vida. Odiar, entonces, se convierte en un acto de apariencia justificada y no en una expresión de su triste impotencia.
Insultar, escupir… sea a quien sea o a lo que sea. Derrumbar. Nunca tender la mano. Nunca crear nada.
Ah, pero también a veces sublimas el odio y lo disfrutas como una emoción realmente satisfactoria: cuando ves abatido al odiado y crees que tú, triunfador, ya no eres prisionero de tu falta de empatía, cuando te parece que puedes, por fin, ser querido y que hay personas que sienten algo por ti más allá del respeto o del temor que les infundes. Pero lo malo, lo peor, llegará cuando te des cuenta de que tú, tú, tú no les puedes amar.
El precio a pagar por el triunfo de tu odio será que volverás a sentir la frustración afectiva, pero ya no en la respuesta de los demás, sino en ti mismo, en tus desconsolados adentros. Como aquel día terrible en que comprendiste que tu madre no te amaba porque tú no eras capaz de amarla.
El día en que supiste que serías para siempre, hasta el día de tu muerte, un fracasado. 

Jordi Rueda  (22 de julio de 2017)

martes, 18 de julio de 2017

Una mujer vacía y hermosa

Era una mujer vacía y hermosa,
misteriosamente hermosa.

Sin embargo, al mirarse al espejo 
ella solo veía su vestido,
la pintura de sus labios, 
el rimel de sus ojos
y las pinzas de su pelo. 

También sus manos eran invisibles,
aunque por el cristal bailaban destellos de oro y diamantes
acompasados al movimiento de la brocha de colorete.

Gestos aprendidos cuando se sentía atractiva,
con los que ahora hostigaba, con mecánica mímica, 
unas facciones preteridas,
casi impalpables, 

Ella no se veía en el espejo
porque estaba vacía y el vacío no tiene imagen.
A los demás, empero, aun les parecía hermosa,
misteriosamente hermosa.

No reparaba en las miradas de los demás.
Ignoraba, pues, que les atraía su misterio,
el misterio que creyó que había vaciado
en el camino
para que lo descifraran todos.
Todos menos ella.

jueves, 13 de julio de 2017

A su debido tiempo

Soñadora, espontánea, inteligente. 
Gestos seguros, valientes, afinados,
cuerpo travieso, cálido, impaciente.
Siempre hay algo que está por llegar,
decías.
No hace falta atraparlo antes de hora,
decía yo.
En la vida hay muchas cosas
que solo estimamos si llegan a su debido tiempo,
coincidimos.
Éramos jóvenes y combatíamos nuestra perplejidad
viviendo un agradable día a día
de trabajo y placer.
Aquella noche, en el pequeño restaurante japonés
del Soho londinense
hablamos de comida portuguesa
Fueron los portugueses
quienes introdujeron la tempura en el Japón.
Pedimos entonces vinho verde, sushi de atún rojo
y sushi de erizo de mar.
Seguimos conversando,
bebiendo, comiendo, rozándonos,
mirándonos,
mirándonos hasta que tu mirada se iba lejos,
lejos,
volviéndonos a mirar cuando regresaba de lejos…
Fue después del segundo trago de sake,
al final de la cena,
cuando empezaste a hablarme de la muerte,
de cómo te figurabas tu propia muerte:
entrando en el mar lentamente, desnudándote
y bebiendo sake, 
dejándote llenar por sus aromas.
Te imaginé entonces, ya desnuda,
con tu cuerpo delicado y armonioso,
penetrando sin pausa en unas aguas oscuras, infinitas.
Y me imaginé de espectador
pero a la vez de acompañante,
me vi como un amigo que te da la mano,
aunque yo no quería morir todavía.
Y puestos a hacerlo así, preferiría,
te advertí bromeando,
que experimentáramos la muerte
en el Mediterráneo,
más templado que los mares británicos.
No hiciste ningún caso a mis palabras.
Seguramente querías, en tu fantasía,
morir sola.
Y si con una mano tenías que ir quitándote la ropa
y en la otra sostenías la taza de sake,
no había posibilidad de tomar la mía.
La muerte es individual.
Y salvo en casos de sufrimiento extremo,
no conviene anticiparla.
Uno muere solo. El que te tiende la mano,
por lo general, se queda.
Tú te vas. Yo no.
No sé hasta dónde te hubiera seguido.
Seguramente hasta que la penumbra
hubiera emborronado tu figura.
Me sonreíste.
Querías morir sola pero agradecías
mi solidaridad.
En el agua,
tu cuerpo junto al mío se mantendría caliente
por poco tiempo,
no como en aquel momento,
sentados a la mesa del restaurante,
casi pegados tu muslo y mi muslo
y mi brazo tocando tu brazo de piel tersa, blanca, dulce,
mirando ambos al frente como si hubiera un mar.
Bebiendo sake
-Sirva más sake, por favor.

Hay cosas que hay que dejar que lleguen a su debido tiempo,
repetíamos.
Como siempre hay tantas cosas que están por llegar
no hace falta esforzarse en atraparlas enseguida al verlas.
Tomamos más sake.
Tus facciones, vueltas hacia mi, se apaciguaron.
Tu mirada se llenó de ternura.
Yo sonreí otra vez.
Acabábamos de aplazar la muerte por una buena temporada.

A su debido tiempo llegará.

martes, 11 de julio de 2017

Ser uno, ni más ni menos

Quisiera ser uno más 
en la lista de los buenos
Si bien en la de los malos
quisiera ser uno menos.

A veces, ser uno más
en un mundo más sereno
lo siento como un anhelo.
Por eso cuando luchamos
por palmos más de terreno,
quisiera ser uno menos.

Pero no soy uno más.
Tampoco soy uno menos.
Soy uno, ni más ni menos.

Y si debo luchar, lucho
contra malos, contra buenos,
para defender ser uno:
ni más que uno ni menos.

lunes, 10 de julio de 2017

Mi lugar

Al igual que el lugar del pájaro
no es la rama ni es el nido,
sino el aire,
mi lugar no es un lugar,
es el camino.

domingo, 9 de julio de 2017

A solas bajo a luna

 Ayer salimos a ver la luna,
la gran luna. 
  Hoy es ella la que mira,
pero no te ve. Estoy solo,

Caminaré a solas bajo la luna,
con la luna,
y, tal vez, le hablaré de ti.
La noche es apacible.


sábado, 8 de julio de 2017

No quiero mierda a la puerta del teatro

No quiero mierda a la puerta del teatro.
Para quererte no preciso espectadores.

Tú eres hermosa y te gusta ser admirada,
pero no cuentes conmigo como actor secundario
ni de coprotagonista.

Hay comedias, querida,
que conviene representar sin público.

No necesitamos mierda a la puerta del teatro

*En tiempos, cuando se acudía a los teatros en carruaje, las abundantes deposiciones de caballos en los accesos eran señal de que había llegado mucho público, por ello en Francia desear Merde! era desear éxito.

jueves, 6 de julio de 2017

Huyamos esta noche de la noche…

 Huyamos esta noche de la noche.
Avancemos insomnes,
como si nos hubieran llamado con urgencia del abismo.

Avancemos danzando con las sombras
Avancemos sin sueño hacia la nada.

La noche es un trecho del camino
y conviene no dormirse en brazos de fantasmas.
Los fantasmas te zarandean y al despertar te duele el alma.

Avancemos constantes y sin prisas,
Esquivemos a los que lo quieren todo
sin saber que tras de todo está la nada.

Avancemos
en busca de la fuente de agua fresca
que tienen los caminos buenos
Y ese buen camino será nuestro,
será nuestro, camaradas, si lo andamos.


miércoles, 5 de julio de 2017

Vida líquida

Agua para la sed, 
vino para el placer,
café para pensar, 
té para relajarse,
champaña para el amor,
saliva para la noche.
Vida líquida.

lunes, 3 de julio de 2017

Huele a heno mojado

He leído un fragmento de un poema de Kerouac
y me ha parecido oler a heno mojado 
en un día de calor, 
bajo una lluvia de intermitente fuerza
capaz de devolver a la tierra la humedad 
que ella quiere entregar al aire.

Tu cuerpo, en aquellos húmedos veranos,
se envolvía con el mío en el olor a heno mojado.
La lluvia era fina y dulce y tu piel exhalaba un aroma floral
que, como el del heno, se avivaba bajo el orvallo.

El poema de Kerouac no habla de olores:
y yo no sé por qué 
te deseo al leer que una “dorada hormiga veloz vuelve al heno
extendiendo sus antenas a través del matorral del tiempo”.

Probaré a leer a otro autor.

Jordi Rueda

sábado, 1 de julio de 2017

Junto a la fuente de los colibríes

Junto a la fuente de los colibríes
caricias de viento,
caricias de agua,
manos que acarician.

Los colibríes se bañan y juegan,
tus vellos se alzan,
mis vellos se enhiestan.

Tu espalda, mis dedos.
Tu pecho que roza mi pecho
pezón con pezón.

Tu boca.
Tu boca acaricia mi boca.
Lágrimas.  
Lágrimas que miman pómulos.
Agua sigilosa. Concordia.

Caricias junto a la fuente de los colibríes.
Mamíferos felices.

jueves, 22 de junio de 2017

Poesías incompletas

Querida amiga:
Tu carta y tu poema son hermosos
aunque se acomoden en un desconsuelo.
No debes quedarte en ese descansillo.
Sube otro escalón. O bájalo.
Sal. Encontrarás argumentos diferentes
para escribir nuevas cartas y, tal vez,
otras admirables poesías incompletas.

Si no te sientes con fuerzas
o precisas renovar tu inspiración sin amargura,
pasa de largo de tu amante, 
de tu falso amante.
No le mires. Piensa en ti. 
Cuéntate qué sientes ante el espejo.

Conviene que comprendas, después,
lo qué son las pasiones sin oxígeno:
intensas y fugaces.

Tu poema está incompleto ahora
pues obedece a una pasión insatisfecha.
No trates de acabarlo.
Quizá más adelante
convertirás el odio en mero desencanto 
y ya no necesites terminarlo.

La vida es una sucesión de poesías inconclusas.
Vivir, al igual que escribir, 
consiste en acercarse al final sin encontrarlo.
Tu vida merece enaltecerse con nuevas
y bellas poesías incompletas.
Se paciente. Las escribirás.

miércoles, 14 de junio de 2017

Los mirones

Los mirones miran tanto
porque quisieran saber
si esas cosas que hacen otros
ellos las pueden hacer.


Y así la pasan mirando
y oyendo sin comprender.
A veces imitan gestos
por tener buen parecer.

Si lloran, lloran sin pena
y no les duele el porqué.  
Si ríen, su falsa risa
zumba con ordinariez

Sus abrazos son muy breves,
pues de cerca no se ve.
Sus besos son siempre leves,
dados para quedar bien.

Su vida de basurillas
acaso podrá cambiar
si un día les muerde un perro
y se ponen a rabiar.


domingo, 11 de junio de 2017

Petita lluna vermella


  

Encara la lluna
tremola allà dalt.

La lluna és petita
quan despunta el sol
i per fer-se veure
es posa vermella
i és el seu rubor
un signe d'amor.

Gràcies, lluna meva,
ara em crida el dia
i els verds de la vida
que neixen als camps.

A la nit, però,
seràs el meu mant.
De la teva plata
faré plata nova
sota el teu esguard.

Pots marxar tranquil·la,
que jo no t'oblido,
sé que no t'amagues,
que estàs descansant.

Per tota la vida,
com la nit primera,
seré el teu amant.

Jordi Rueda

miércoles, 7 de junio de 2017

Vestida con luz de luna

Desnuda sales al jardín

para vestirte con luz de luna,

Tras la pasión, quietud.

 

Al fondo, empero,

tremolan las hojas del sauce.
Tu piel se eriza otra vez.

martes, 6 de junio de 2017

Mis ojos se ocultan

Mis ojos se ocultan
bajo mis párpados cerrados
para verte cuando no estás.

Me escondo en tu belleza
para no echarte de menos.

lunes, 29 de mayo de 2017

Concebiré un piropo cada día

Mujer encantadora y presumida,

capaz de sonreír durante horas
tan solo por lucir tus blancos dientes
tan bien alineados…

Mujer encantadora y presumida
que puedes dar mil vueltas
para mostrar tus largas piernas
y la exacta proporción de tu figura

Mujer encantadora que te encantas
cuando digo que tú eres un regalo de los cielos:
concebiré para ti un piropo cada día
pues quiero ver brillar en tu sonrisa mis palabras
y sentir que tu belleza y vanidad son mías.

Así, también, calmaré mi propia vanidad
todos los días