jueves, 3 de septiembre de 2020

Núvol foradat

Com si un gegant fes cèrcols de fum amb un gran cigar havà.
Foto © Jordi Rueda.

miércoles, 22 de julio de 2020

No intento ser exacto

Hoy me hubiera gustado decir
que he cantado a la primavera,
que he visto en cada una de sus lluvias
gotas tratando de anidar
en las miradas de Laura, de Silvia y de Marcela
esas niñas de mi vecindario
que se ilusionan ante cualquier cosa
y que algunas veces lloran
para embellecer sus ojos,
igual que mi querida Carmencita,
quien, además, gusta así de enternecerme.

Me hubiera gustado decir
que los campos reverdecidos
conducen al olvido a las nostalgias
heladas por el invierno.
O que el humor de los ciegos ha cambiado
porque el frío no les hiere
y en el aire hay aromas de rosas.

Me hubiera gustado decir
que lo mejor de las primaveras
cuando llegan y se instalan
contorneando nuestras vidas,
es que todas ellas, todas, son de todos.

Hubiera querido decir
muchas cosas de la primavera,
pero ahora ya es julio, veintitrés,
pleno verano,
y no es lo mismo escribir de los recuerdos
que narrar la vida en el momento
preciso en que acontece.
No me vale argüir que la perspectiva
mejora la visión de las cosas. No intento ser exacto.

Me gustaría poder decir
que en algunas primaveras
he cantado a la vida con lirismo
sin usar los recursos mal trillados de los cursis.
Porque no es lo mismo hablar del tiempo cuando llueve
que hablar de un tiempo en que llovía.

Estamos en verano, que no es época de recordar
ni siquiera los últimos rotundos estornudos 
de los alérgicos a esos pólenes
que tratan de ser vida
y se defienden del esmog
con más fuerza que nosotros, los humanos.
En julio, veintitrés, hace mucho calor para mí
y no puedo refrescarme en la lectura
de unos cantos que quedaron por cantar.

No tengo más remedio, en este instante,
después de escribir de lo no escrito,
que esperar al otoño,
esa delicada estación que nos arropa
con el manto bellamente urdido
por las hojas doradas de la fugacidad.



miércoles, 15 de julio de 2020

Qué lejos y qué cerca

Tan lejos y tan cerca
en un momento.

Qué lejos y qué cerca 
 velando en la noche tu sueño.

Tu piel tan tersa
tu dormir inquieto
tu cuerpo agitado

Qué lejos y qué cerca
en un momento
 teniéndote al lado.

Toda la noche velando tu sueño
sintiendo el latir de tu pecho
y allí la persiana
que golpea el viento
un viento cercano
mientras otro viento
trata de llevarte
a un lugar arcano.

Qué lejos y qué cerca
en un momento
teniéndote al lado.

¿Qué sueñas, amiga?
¿De quién es tu sueño?

No temas, querida.
Yo sé que los sueños
nunca tienen dueño
y cuando despiertes
estaré contigo
por si necesitas
dejar que tu alma
descanse en mi cuerpo

¡Vuelve, compañera!
¡Vuelve de ese sueño!

Jordi Rueda Matau



jueves, 9 de julio de 2020

El viejo paraguas


Aún es útil el viejo paraguas. 
Cobija tu móvil del sol y de las rachas de lluvia
cuando necesitas releer su último mensaje.

Foto © Jordi Rueda.  

sábado, 30 de mayo de 2020

Esplendor verde

Primero fueron los almeces, después los plátanos de sombra, ahora los tilos. 
Los árboles son buenos ciudadanos y han mejorado nuestras calles mientras estábamos en casa. Ahora, de vuelta del confinamiento estricto, nos ofrecen sus espléndidas copas verdes para estimular la vitalidad de nuestros ojos.
La foto de arriba es del 19 de marzo, la de abajo, del 25 de mayo. Ambas son del mismo tramo de la avenida Gaudí, de Barcelona.


Fotos: © Jordi Rueda.

domingo, 3 de mayo de 2020

Amor merescut pel fet de néixer

"L'amor de la mare és pau. No necessita ser adquirit, no necessita ser merescut", deia el psicoanalista humanista Erich Fromm.
Cert. No hi haurà un altre amor així en la nostra vida. Cap afecte serà del tot incondicional, el tindrem que merèixer. Cal saber-ho.




miércoles, 29 de abril de 2020

Entre Sancho y don Quijote

“Si alguna mujer hermosa viniere a pedirte justicia, quita los ojos de sus lágrimas y tus oídos de sus gemidos, y considera de espacio la sustancia de lo que pide, si no quieres que se anegue tu razón en su llanto y tu bondad en sus suspiros”.
De los consejos que da don Quijote a Sancho para gobernar la ínsula Barataria.
Las figuras de Sancho y don Quijote, en la foto, fueron obra del pintor, escultor y ceramista Pedro Delso (1922-1994) y se hallan en un molino que construyó junto a su residencia en l’Alfas del Pi (Marina Baixa, Alacant), en homenaje a los personajes cervantinos que inspiraron muchas de sus obras. El de en medio soy yo.


'Don Quijote de la Mancha', de Miquel de Cervantes, puede leerse completo en: https://cvc.cervantes.es/literatura/clasicos/quijote/default.htm

martes, 7 de abril de 2020

Besar con los ojos tiene magia

En este tiempo se impone mostrar nuestro cariño a las personas
con un poco de distancia. La salud y sus trampas nos obligan.
No me importa. Siempre me ha gustado saludar con algún gesto,
con alguna leve reverencia, incluso,
También me ha gustado besar y ser besado con los ojos.
Puedo asegurar, por experiencia,
que besar con los ojos tiene magia.

Unos ojos que miras te sonríen
y tus ojos enseguida les devuelven la sonrisa.
Después, a menudo, asoma la ternura
y la ternura te pide suavemente un beso...
como ese que despiden los brillos de tus ojos,
ese beso que acaricia,
pues los ojos que desean a otros ojos,
acarician a la vez que besan.

Deja que te besen con los ojos muchas veces,
aunque hay un gran peligro de contagio:
si son ojos que aman, te llenarán de amor
y tendrás necesidad de amarlos.
Sentirás una emoción muy honda
y al sentirla, respirarás muy hondamente amor.

Jordi Rueda (8 de abril de 2020, a las 0.20)


miércoles, 1 de abril de 2020

Llegará otro abril

Llegará otro abril.
La noche se hará breve
y el sol derramará
sus incontables lágrimas de luz
sobre las cosas
para que demos nombre a la mañana
y podamos ver claro el horizonte
más pronto cada día.
Se fundirá la escarcha
y las flores despuntarán
encaramándose en el aire,
luciendo su armonía.
Es amable la mañana
y parece que el cielo es nuestro.
Hay flores llenas de luz
que se han adueñado de tus ojos.
¿Ves aquellas dos, las más crecidas?
Una eres tú.
¿Te reconoces?
Y la otra…
la otra no soy yo.

Jordi Rueda (2015)


martes, 31 de marzo de 2020

Tiempo de ventanas


Fenestram (latín)

Ventana (español)
Finestra (catalán, italiano, corso)
Fiestra (gallego)
Janela (portugués)
Leiho (euskera)
Fenêtre (francés)
Fenestro (esperanto)
Ovetâ (guaraní)
Uentana (Náualth)
Fereastră (rumano)
Παράθυρο (griego)
Bintana (tagalo)
Varavarankely (malgache)
Window (inglés) 
Las ventanas siempre prometen vida.

Foto: © Jordi Rueda

viernes, 20 de marzo de 2020

Placeres

Es primavera en el hemisferio norte. 
El jazmín florece y esparce sus aromas.
Es como un doble homenaje a nuestros sentidos.

Vivir es sentir que estamos vivos.

 Texto y foto: © Jordi Rueda Mateu

miércoles, 18 de marzo de 2020

Lección de elegancia femenina

Vamos a cenar, hoy invito yo, dijiste. Adiviné enseguida que esa cena sería la última. Lucías, una vez más, tu manera elegante de resolver las situaciones. 
Con habilidad, elegiste un restaurante que nos gustaba a los dos. Cercano y discreto, acogedor, original, cómodo. Cocina y vinos suizos. Queso fundido. Jugamos con la fondue, reímos. Derrochamos buenas maneras, aunque también nos dimos un beso de queso: mordisqueando el mismo pedazo de pan envuelto en queso fundido, uno por cada lado, nuestros labios se encontraron. Repetimos el beso, sin pan. Después, café y eau-de-vie. 
Al salir preferiste caminar un poco, charlando. Pasamos de largo ante mi casa. No hicimos ademán de entrar. Llegamos a la tuya, y comentaste: Mamá está conmigo estos días
Un abrazo cálido, un beso casi largo. AdiósHasta siempre.
Esa noche me legaste el recuerdo imborrable de tu estilo exquisito. Incluso para convertir a un amante en un amigo. Un amigo al que no volverías a ver para evitar que se convirtiera, otra vez, en amante.
Comprendí, asimismo, que una mujer apasionada debe tomar decisiones dolorosamente prudentes. A mí también me dolió, quizá tanto como a ti, pero me llevé, bien aprendida, una valiosa lección de elegancia femenina.

domingo, 1 de marzo de 2020

Els teus cabells

Els teus cabells tenen els colors dels boscos
i els teus ulls obscurs em miren des de lluny.

Aquest home que jo sóc
voldria perdre's per l’arbreda que t'envolta
fins a descobrir l'origen de les teves incògnites.

Pot ser que alhora tu també reconeguessis
algunes de les meves inquietuds
i que els teus ulls, profunds i foscos,
comencessin a veure'm més a prop.

jueves, 20 de febrero de 2020

La cena

Vamos a cenar, hoy invito yo, dijiste. Adiviné enseguida que esa cena sería la última. 
Lucías, una vez más, tu elegancia. Con habilidad, elegiste un restaurante que nos gustaba a los dos. Cercano y discreto, acogedor, original, cómodo. Cocina y vinos suizos. Queso fundido. Jugamos con la fondue, reímos. Derrochamos buenas maneras, aunque también nos dimos un beso de queso: mordisqueando el mismo pedazo de pan envuelto en queso fundido, uno por cada lado, nuestros labios se encontraron. Repetimos el beso, sin pan. Después, café y eau-de-vie. 
Al salir preferiste caminar un poco, charlando. Pasamos de largo ante mi puerta. No hicimos ademán de entrar. Llegamos a la tuya, y dijiste: Mamá está casa estos días
Un abrazo, un beso casi largo. Adiós. Hasta siempre.
Esa noche me legaste el recuerdo imborrable de tu estilo exquisito. Incluso para convertir a un amante en un amigo. Un amigo al que no volverías a ver para evitar que se convirtiera, otra vez, en amante.
Comprendí, también, que una mujer apasionada debe tomar decisiones dolorosamente prudentes. A mí también me dolió.

lunes, 17 de febrero de 2020

Un sinsentir

Nada es más parecido a la muerte que la pérdida involuntaria del conocimiento. Un desvanecimiento, un batacazo, la anestesia previa a una operación. Eso es la muerte, un sinsentir.

domingo, 9 de febrero de 2020

Suplemento alimenticio


Suplemento alimenticio de la máxima eficacia. Contiene omega 3, lecitina, fósforo y vitaminas del grupo B. 
Muy saciante.
 
No se vende en farmacias ni en parafarmacias (aunque todo se andará). Más económico que las pastillas. 

Su textura y sabor producen felicidad.

martes, 14 de enero de 2020

Ahí vivo

Entre Venus y Marte,
ahí vivo.
En la Tierra
donde todo ha sucedido
entre el amor y la guerra.

Entre el amor y la guerra
es donde vivo.
Entre el amor y la guerra
sobrevivo.



viernes, 3 de enero de 2020

Azul

A veces encendía el fogón a gas y me complacía en ver bailar las llamas azuladas.
Después me acercaba a la ventana y miraba a lo alto, al firmamento azul.
Su serenidad me serenaba.
Me gusta, siempre me ha gustado, la palabra azul, 
su fonética precisa.
Miro el marco de la ventana, pintado de azul oscuro, y enseguida mis ojos viajan a través de los cristales en busca del color del infinito.
Hay nubes blancas, quietas, cuya presencia se realza gracias al azul de la tarde que las sostiene.
En la noche el negriazul le da más luz a luna y hace brillar las estrellas.
 Hay quien asocia el azul a la tristeza. Es la influencia de otras lenguas, sobremanera del idioma en que se canta el blues.
Pero el cubano Ernesto Lecuona evoca el éxtasis de una Noche azul a la que pide que vuelva para dar paz a su corazón, para darle luz. Y una famosa guarania del músico paraguayo Demetrio Ortiz, Recuerdos de Ypacaraí, rememora una noche tibia junto al lago azul de Ypacaraí.
Y no demasiado lejos, en un salar andino, hay reflejos azules en los cristales de sal. Nada es triste en esos azules.
 No me entristece tampoco recordar el baile de las llamas azuladas del viejo fogón a gas. Ni el mar inmenso, que sí sería triste y gris si no reflejara el cielo, donde tienen su invisible asiento todas las promesas de eternidad.
Pero no es eso lo que me fascina del azul, no deseo ser eterno ahora. Me basta con tener ojos que se admiren ante el azul sin fin y me hagan sentir la íntima paz que proporciona.