Llegará otro abril.
La noche se hará breve
y el sol derramará
sus incontables lágrimas de luz
sobre las cosas
para que demos nombre a la mañana
y podamos ver claro el horizonte
más pronto cada día.
Se fundirá la escarcha
y las flores despuntarán
encaramándose en el aire,
luciendo su armonía.
Es amable la mañana
y parece que el cielo es nuestro.
Hay flores llenas de luz
que se han adueñado de tus ojos.
¿Ves aquellas dos, las más crecidas?
Una eres tú.
¿Te reconoces?
Y la otra…
la otra no soy yo.
Jordi Rueda (2015)
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