martes, 31 de marzo de 2020

Tiempo de ventanas


Fenestram (latín)

Ventana (español)
Finestra (catalán, italiano, corso)
Fiestra (gallego)
Janela (portugués)
Leiho (euskera)
Fenêtre (francés)
Fenestro (esperanto)
Ovetâ (guaraní)
Uentana (Náualth)
Fereastră (rumano)
Παράθυρο (griego)
Bintana (tagalo)
Varavarankely (malgache)
Window (inglés) 
Las ventanas siempre prometen vida.

Foto: © Jordi Rueda

viernes, 20 de marzo de 2020

Placeres

Es primavera en el hemisferio norte. 
El jazmín florece y esparce sus aromas.
Es como un doble homenaje a nuestros sentidos.

Vivir es sentir que estamos vivos.

 Texto y foto: © Jordi Rueda Mateu

miércoles, 18 de marzo de 2020

Lección de elegancia femenina

Vamos a cenar, hoy invito yo, dijiste. Adiviné enseguida que esa cena sería la última. Lucías, una vez más, tu manera elegante de resolver las situaciones. 
Con habilidad, elegiste un restaurante que nos gustaba a los dos. Cercano y discreto, acogedor, original, cómodo. Cocina y vinos suizos. Queso fundido. Jugamos con la fondue, reímos. Derrochamos buenas maneras, aunque también nos dimos un beso de queso: mordisqueando el mismo pedazo de pan envuelto en queso fundido, uno por cada lado, nuestros labios se encontraron. Repetimos el beso, sin pan. Después, café y eau-de-vie. 
Al salir preferiste caminar un poco, charlando. Pasamos de largo ante mi casa. No hicimos ademán de entrar. Llegamos a la tuya, y comentaste: Mamá está conmigo estos días
Un abrazo cálido, un beso casi largo. AdiósHasta siempre.
Esa noche me legaste el recuerdo imborrable de tu estilo exquisito. Incluso para convertir a un amante en un amigo. Un amigo al que no volverías a ver para evitar que se convirtiera, otra vez, en amante.
Comprendí, asimismo, que una mujer apasionada debe tomar decisiones dolorosamente prudentes. A mí también me dolió, quizá tanto como a ti, pero me llevé, bien aprendida, una valiosa lección de elegancia femenina.

domingo, 1 de marzo de 2020

Els teus cabells

Els teus cabells tenen els colors dels boscos
i els teus ulls obscurs em miren des de lluny.

Aquest home que jo sóc
voldria perdre's per l’arbreda que t'envolta
fins a descobrir l'origen de les teves incògnites.

Pot ser que alhora tu també reconeguessis
algunes de les meves inquietuds
i que els teus ulls, profunds i foscos,
comencessin a veure'm més a prop.