Cambia el tiempo, avisa frío,
y es oportuno ponerse a tejer en este tiempo
Pronto me hará falta un jersey
como aquel de colores que me prometiste.
Sí, cuando me confiaste que te gustaba el punto.
Fue hace dos años, en invierno,
aquella mañana de tiritones
tras una noche de arrebatado amor;
de urgente comunicación carnal.
Entre sorbos de té, sentados a la mesa, desnudos,
compartiendo una manta vieja sobre los hombros
y un poco de pan duro y chocolate,
lo único que tenías en aquel cuarto
frente al mar.
Un cuarto
que alquilaste en verano
con las ventanas cerradas
del salitre y la humedad,
—De niña tejía, imitaba a
mi abuela.
Cuando termine mi
proyecto académico
y tenga algo más de
tiempo te haré un suéter de colores.
te he echado tanto de menos como en este cambio de tiempo.
Intuyo un invierno húmedo, gris.
Desnudo sin ti.
Jordi Rueda