jueves, 22 de junio de 2017

Poesías incompletas

Querida amiga:
Tu carta y tu poema son hermosos
aunque se acomoden en un desconsuelo.
No debes quedarte en ese descansillo.
Sube otro escalón. O bájalo.
Sal. Encontrarás argumentos diferentes
para escribir nuevas cartas y, tal vez,
otras admirables poesías incompletas.

Si no te sientes con fuerzas
o precisas renovar tu inspiración sin amargura,
pasa de largo de tu amante, 
de tu falso amante.
No le mires. Piensa en ti. 
Cuéntate qué sientes ante el espejo.

Conviene que comprendas, después,
lo qué son las pasiones sin oxígeno:
intensas y fugaces.

Tu poema está incompleto ahora
pues obedece a una pasión insatisfecha.
No trates de acabarlo.
Quizá más adelante
convertirás el odio en mero desencanto 
y ya no necesites terminarlo.

La vida es una sucesión de poesías inconclusas.
Vivir, al igual que escribir, 
consiste en acercarse al final sin encontrarlo.
Tu vida merece enaltecerse con nuevas
y bellas poesías incompletas.
Se paciente. Las escribirás.

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